EL PRÓXIMO DOMINGO, EL CENTRO BOTÍN SE DESPEDIRÁ DE MARISOL Y SU PRIMERA RETROSPECTIVA DE DIBUJO
- Tras cinco meses abierta al público, la muestra cerrará sus puertas el próximo domingo, 25 de octubre, después de ofrecer un recorrido por la trayectoria de la artista venezolana a través de una de sus facetas menos conocidas, el dibujo.
- Comisariada por la investigadora Laura Vallés Vílchez, reúne más de un centenar de obras sobre papel, junto con esculturas, grabados, películas y materiales de archivo que permiten recorrer la trayectoria de una de las figuras más singulares de la escena artística neoyorquina de los años sesenta.
- La muestra ha contado con una amplia programación de actividades para todos los públicos, desde visitas comentadas y encuentros hasta talleres y experiencias participativas en las que el dibujo libre, la literatura, la experimentación artística y la creación colectiva han sido protagonistas.
Inaugurada el pasado 23 de mayo, Marisol: Cuando todo está por comenzar se despedirá del público del Centro Botín el próximo domingo, 25 de octubre. A lo largo de estos meses, la muestra ha ofrecido una nueva perspectiva sobre la trayectoria de Marisol Escobar (París, 1930 – Nueva York, 2016), una de las figuras más singulares de la escena artística neoyorquina de los años sesenta, cuya fama internacional estuvo ligada a sus esculturas de madera y sus retratos de personajes públicos, pero para quien el dibujo constituyó una forma de expresión esencial a lo largo de toda su vida.
Lejos de limitarse a una práctica preparatoria para sus esculturas, el dibujo fue para Marisol un territorio de exploración y libertad creativa. A través de él experimentó con la figura humana, cuestionó las convenciones sociales y abordó cuestiones relacionadas con la identidad, el cuerpo y la representación de la mujer. La exposición ha reunido obras de distintas etapas de su vida que reflejan estas inquietudes y permiten comprender mejor la mirada personal y crítica que caracterizó su producción artística.
Esta aproximación a su trayectoria ha despertado el interés de visitantes y medios de comunicación. La crítica ha destacado la oportunidad de descubrir las múltiples facetas de una artista «inclasificable, situada entre el pop y el feminismo y a la que toda etiqueta le queda pequeña», así como el valor de una exposición que recupera la importancia de sus dibujos y reivindica la figura de una creadora «radical y extraordinaria que nunca debió caer en el olvido».
Comisariada por la curadora, editora e investigadora Laura Vallés Vílchez, Marisol: Cuando todo está por comenzar se ha realizado en colaboración con el Buffalo AKG Art Museum y ha estado coproducida por la Fundación Botín y el MAC/CCB-Museu de Arte Contemporânea e Centro de Arquitetura / Centro Cultural de Belém, de Lisboa. Su título procede de una carta que el galerista Leo Castelli escribió a Marisol en 1958, cuando la artista decidió abandonar Nueva York y viajar a Europa en pleno ascenso de su carrera: «¿Cómo te puedes ir, cuando todo está por comenzar?». Este episodio refleja su búsqueda constante de independencia artística y su decisión de alejarse de los circuitos del arte incluso en momentos de gran reconocimiento.
Un recorrido por las múltiples facetas de Marisol
La exposición reúne obras de distintas etapas de la trayectoria de Marisol que muestran cómo el dibujo estuvo presente en su proceso creativo, desde sus primeras exploraciones hasta sus últimos años. El recorrido comienza con una película de Andy Warhol, amigo cercano de la artista, en la que aparece junto a su escultura Women and Dog (1963-1964), testimonio de una época en la que Marisol alcanzó una gran popularidad en la escena cultural neoyorquina.
Entre las piezas más destacadas se encuentra un cuaderno de bocetos realizado entre 1958 y 1960, que la artista conservó durante toda su vida y en el que ya aparecen algunas de sus inquietudes recurrentes, como la representación de la figura femenina y la transformación del cuerpo. Estas investigaciones también están presentes en obras como Triumph (1959) y Untitled (1960), donde las formas humanas se superponen, fragmentan y entremezclan.
La mirada crítica de Marisol adquiere especial protagonismo en sus trabajos de los años sesenta y setenta. En Indian (1969), el uso de su propio rostro plantea una reflexión sobre los estereotipos culturales, mientras que Get Away from My Fish (1975) recurre al humor para expresar su independencia artística. Su interés por explorar otros lenguajes se refleja, asimismo, en la serie de grabados Sign Language (1961-1973), su colaboración con la coreógrafa Martha Graham en Ecuatorial (1978) y las obras inspiradas en su fascinación por el océano, entre ellas Triggerfish I (1970).
El recorrido concluye con una selección de dibujos de sus últimos años, realizados cuando la enfermedad de Alzheimer comenzó a afectar a su memoria y su capacidad de comunicación. Entre ellos, destaca un retrato a lápiz de 2006 que podría representar a una de sus cuidadoras. Estas piezas ofrecen una perspectiva más íntima de la artista y recuerdan el lugar que el dibujo ocupó en su vida, incluso en sus momentos de mayor fragilidad.
El dibujo como forma de expresión, imaginación y descubrimiento
Para Marisol, dibujar fue mucho más que una práctica artística. Sus lápices de colores la acompañaron durante toda su vida y le permitieron expresar emociones, ordenar pensamientos y dar forma a aquello que apenas comunicaba con palabras. Esa manera de entender el dibujo, como un espacio de libertad al alcance de cualquiera, ha estado presente en las actividades organizadas por el Centro Botín en torno a la exposición, que han invitado a los participantes a experimentar con su propia creatividad a través de distintos lenguajes artísticos.
El 26 de mayo, a las 10:30 horas, el artista multidisciplinar Áureo Gómez dirigió “De tú a tú”, un taller en el que los participantes descubrieron las obras de Marisol a través del juego y desarrollaron sus propias formas de transmitir lo que habían experimentado. La propuesta buscaba que las emociones surgidas durante la visita no se quedaran en una vivencia individual, sino que pudieran compartirse con otras personas.
El 6 de julio, a las 19:00 horas, se celebró “Más allá del dibujo: crear historias en familia”, un taller guiado por Silvia Nortes, periodista y creadora literaria de LAVIDITA, en el que las familias exploraron nuevas formas de contar historias a partir de los dibujos de Marisol y de una selección de libros y álbumes ilustrados recomendados por las Bibliotecas de Cantabria. A través del dibujo, la escritura y la conversación, los participantes imaginaron qué podrían contar las obras si hablaran, creando sus propios relatos y descubriendo diferentes maneras de interpretar lo que observaban.
Las figuras que Marisol imaginaba a partir de las siluetas de sus manos, capaces de convertirse en rostros, personajes o formas inesperadas, inspiraron “Reading Party. Mundos imaginarios”, celebrada el 26 de septiembre, a las 18:00 horas. Guiada por Silvia Nortes, la sesión combinó momentos de lectura individual y conversación en torno a libros relacionados con los mundos imaginarios y la obra de la artista, invitando a los participantes a dejar volar su imaginación a través de la literatura.
La capacidad de transformar lo cotidiano en nuevas formas de expresión también estuvo presente en “Trocitos de vida”, una visita experiencia celebrada mensualmente desde la apertura de la exposición, cuya última sesión tuvo lugar el 10 de octubre. El videoartista Luis Bezeta y la bailarina Laura Ballesteros propusieron a los participantes recorrer la muestra y observarla desde otras perspectivas, utilizando el cuerpo, el movimiento y la grabación audiovisual para crear pequeños fragmentos que, al reunirse, dieron lugar a una pieza colectiva en cada sesión.
Marisol nunca dejó de dibujar. Incluso en sus últimos años, cuando el Alzheimer afectó a su memoria y a su capacidad de comunicación, continuó expresándose a través del lápiz. Esa relación con el dibujo como una práctica que nos acompaña a lo largo de la vida estuvo presente en el encuentro “La importancia del dibujo libre en la infancia”, celebrado el 16 de octubre, a las 18:00 horas. Marián Cao, catedrática de Educación Artística de la Universidad Complutense de Madrid, abordó los beneficios del dibujo libre para regular emociones, ordenar pensamientos e imaginar alternativas a nuestra realidad, así como las razones por las que una actividad tan natural durante la infancia suele abandonarse con los años. La sesión, dirigida especialmente a personas interesadas en la educación, concluyó con una visita a la exposición.
Esta reflexión tuvo su continuación el 17 de octubre, a las 11:00 horas, con el taller familiar “La importancia de dibujar libremente”, dirigido por Marián Cao y Ana Serrano. Tras observar los dibujos de Marisol, los adultos profundizaron junto a Cao en el valor de esta práctica, mientras los niños, acompañados por Serrano, experimentaron con sus propias creaciones. La actividad terminó con un tiempo de dibujo compartido en familia, recuperando el placer de crear sin reglas ni expectativas sobre el resultado.
A estas propuestas se han sumado las visitas comentadas a cargo de Eva Alonso Mínguez, del Departamento de Arte del Centro Botín; Bárbara Rodríguez Muñoz, directora de Exposiciones y de la Colección del Centro Botín; y Rosa María Castells González, conservadora del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), institución que conserva una litografía de Marisol incluida en la muestra.
Marisol: Cuando todo está por comenzar podrá visitarse hasta el domingo, 25 de octubre, en la sala de exposiciones de la primera planta del Centro Botín.
